viernes, 29 de noviembre de 2013

MMFD

On an early training mission a British Tornado had been asked by the air-traffic controller whether it had reached a certain turning-point. The pilot replied that he had not: he was still over MMFD.
 
As time went by, many American pilots heard of this place and scoured their maps to find it. It was a puzzle for two reasons: the British apparently spent a lot of time over it and it was not located on any American air map.
 
The theory was floated it might be a mishearing of KKMC which stood for King Khaled Military City, a large Saudi basee. This was discounted and the search went on. Finally the Americans gave up. Wherever MMFD was to be found, it was simply not on the war maps supplied by to USAF squadrons by their planners in Riyadh.

Eventually the Tornado pilots admitted the secret of MMFD. It stood for ‘miles and miles of fucking desert’
 
The Fist of God, Chapter thirteen, Frederick Forsyth

jueves, 28 de noviembre de 2013

Thomas was alone (PS3) -Análisis-

Hoy toca hablar de uno de los juegos más aclamados y famosos de la escena independiente, un título que se ha portado a todas las plataformas existentes, que ha vendido copias como churros y que ha hecho escribir ríos de tinta. Hoy toca hablar de Thomas Was Alone.

 
Lo que más impresiona de Thomas was Alone en un primer momento es su estética, un minimalismo de cuadros y colores que no deja lugar a ninguna floritura. Lo que se ve es feo, simple, vulgar, extraordinariamente soso, y no entra para nada dentro de lo que consideraríamos mínimamente necesario a la hora de poder contar una historia. Pero sin embargo lo consigue, y vaya si lo consigue. La clave del éxito de Thomas es esta combinación entre expresividad, sentimiento, empatía, y el minimalismo gráfico más absoluto; algo que solo es posible en la escena indie. La cuestión es ¿es suficiente?

El juego en sí es una sucesión de fases de plataformas que hay que superar llevando los personajes de que disponemos de una punta a la otra. Cada uno de ellos posee habilidades diferentes y solo mediante su combinación es posible resolver el puzzle. La premisa es interesante pero los puzzles en sí no son exageradamente difíciles y salvo en alguna ocasión en los niveles avanzados, todo será mero trámite. De no ser por la necesidad de encontrar alguna sorpresita en el escenario para conseguir todos los trofeos, la rejugabilidad sería nula. Vamos, que si no eres una putilla de los trofeos como yo, te lo terminas en un par de horas y sin ganas de repetir

Como decimos, gráficamente es un suspenso clarísimo: los personajes son cuadros o rectángulos de colores, que se mueven en un mundo bidimensional cuadriculado en blanco y negro. No hay más. Punto y final. A nivel sonoro pues nada memorable y, en definitiva, no hay más que decir.
 
El suspenso en nivel técnico es notorio y la oferta jugable es escasa. Entonces ¿por qué se habla tanto de él? Pues porque el juego logra lo que parece imposible, y es transmitir empatía. Todo el mundo coincide: es increíble que acabes sintiendo cariño por unos cuadros de colores, que puedas diferenciarlos, que aprecies tantos caracteres y tan diferentes a pesar de no tener nada más que cuatro píxeles mal puestos. Es una sensación verídica, muy interesante para futuros desarrolladores sobre la importancia de los gráficos y del arte, una discusión más que recurrente hoy día. Pero poco más. No hay una gran historia, no hay una gran jugabilidad, no sacas nada de ningún sitio salvo el sorprendente hecho de acabar identificando y empatizando con cuadros de colores, pero nada más, insisto.

Como conclusión he de decir que me ha decepcionado. Si este juego tuviera una interfaz “normal” nadie le habría hecho ningún caso, con lo que hay que hacer énfasis en que Thomas es esa empatía y nada más. Y para mí eso no es suficiente. Soy un amante de las sensaciones en los videojuegos, pero creo que hay que aportar algo más, aunque sea una historia mínimamente ligada, no una sucesión de hilos que no llevan a ningún lado y te dejan ahí sin desenlace más allá de la broma de los gatos. Un poco decepcionante a pesar de todo lo que se ha hablado sobre él, y quizá precisamente por ello. Una pena.
 
Puntuación: 3

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Patton rules!!

‘Six minutes. Were you shocked?’
‘Yes Bedou’
‘Good. Only psychopaths are not shocked the first time. There was an American general once, Patton, ever heard of him?’
‘No Bedou.’
‘He said it was not his job to ensure his soldiers died for their country, it was his job to make the other poor bastards died for theirs. Understand?’

Chapter six, The Fist of God, Frederick Forsyth

martes, 26 de noviembre de 2013

Review - Bodas Reales (Benito Pérez Galdós)

Normal. Extraño final para la tercera serie, con un hilo diferente al principal. Narra los acontecimientos previos a la boda de la reina pero lo interesante viene de los tejemanejes de países y partidos. Mención especial para la madre de familia, seguramente el personaje más inolvidable de toda la serie. Sube el nivel aunque sigue dejando un sabor de boca extraño, una sensación de que no termina de cuajar. Puntuación: 5

lunes, 25 de noviembre de 2013

cursed

‘No, That’s it, thanks. I’ll stay here till sundown. No need for you to wait.’
Low held out his hand.
‘Sorry about the Brecons’
Martin shook it
‘No sweat, I survived’
Low laughed, a short bark.
‘Yeah, that’s what we do. We fucking survive. Stay lucky. Mike.’


The fist of god, Frederick Forsyth, chapter five

miércoles, 20 de noviembre de 2013

El último baluarte, como siempre

El mejor día, disputándose la mano de la niña, vienen aquí el Austria por un lado, la Inglaterra por otro, de esta parte la Francia, de aquellotra el Papado y las Dos Sicilias, todos armados hasta los dientes, y nos hacen polvo, nos parten y nos reparten, llevándose cada uno el pedazo que le acomode. No dejarán más que la Mancha, que como está en el centro, hasta ella no han de llegar los dientes de esos lobos carniceros... y de ello me huelgo yo, porque así seremos los manchegos los únicos españoles que sostengan la decencia y el punto castellano.



Bodas Reales, capítulo XXI, Benito Pérez Galdós

martes, 19 de noviembre de 2013

Review - Los Ayacuchos (Benito Pérez Galdós)

Regular. Logra enlazar la historia de Ibero con la trama general, a vueltas con amores declarados que se tuercen en el último momento y obligan a viajes que coinciden con revueltas. Ligeramente más ameno que el anterior, con una parte final ciertamente entretenida. Punctuación 4.5