viernes, 31 de enero de 2014

Review - En ausencia de Blanca (Antonio Muñoz Molina)

Bien. Un relato breve al más puro estilo Muñoz Molina, con su ritmo y su tipo de personajes, y con un ligero aire de anomalía que le sienta muy bien. Este formato es fantástico para este tipo de historias y la verdad que merece mucho la pena. Recomendable en general e imprescindible para los que leemos a Molina por lo que lo leemos. Tú ya me entiendes. Puntuación: 6.5

jueves, 30 de enero de 2014

Gone Home (PC) -Análisis-

Existe una tríada de juegos indies basados sobre todo en la experiencia más que en la jugabilidad y que han cosechado éxitos en todos los medios especializados: To the moon, Gone home y Journey. Del primero ya hablé hace unas semanas y del último hablaré dentro de un par. Tras el éxito rotundo de To the moon, es el turno del segundo: Gone home.
 

Gone home es una aventura diferente en todos los aspectos. Desde una vista en primera persona desempeñas el papel de una joven que vuelve a casa tras un largo viaje por europa y no encuentra ni rastro de sus padres o su hermana. Bueno, lo de sin rastro es un decir, porque en realidad existen miles de pistas por toda la casa que te van contando lo que ha ocurrido y tu misión es descubrirlo...o no. Esta posibilidad es la clave del juego y la que hay que tener muy presente a la hora de ponerte a jugar. Hay que tener bien claro que no es un juego de terror, que no hay enemigos, ni misterios que descubrir ni nada de nada, simplemente una casa enorme y preciosa sin gente, con multitud de habitaciones llenas de cajones y documentos que descubrir y leer para comprender la vida de cada uno de sus habitantes. Y todo ello puedes leerlo o no, es decir, que si vas simplemente a ver el final pues puedes tirar palante sin más y descubrir qué ha pasado sin mayores dificultades. De hecho creo que un speed run de este juego no debe durar más de 10 minutos, en serio. Pero la clave del juego es estar dispuesto a abrir cada cajón, leer cada documento, cada nota, cada carta, interesarte por la vida de cada uno de ellos y ver cómo se van entrelazando, desarrollándose hasta el final. Si no te engancha estás perdido, pero si entras en el juego, si te lo tomas como si fuera tu familia y te implicas, entonces descubrirás otra historia maravillosa.


No voy a hablar del aspecto gráfico o de la música más allá de resaltar lo bonita que es la casa, no merece la pena, no va de esto. Va de una historia escondida entre cajones, entre fotos, entre notas de gente normal llevando su vida normal. No hay nada más allá de eso, de una historia contada a través de retales de información, de trozos de audio, de objetos tirados las habitaciones. Es la sencillez de un sentimiento expresado con un juego, es decir, dando al jugador el control sobre el ritmo, dejándole que se vaya metiendo en la historia como él quiera. Y lo hace muy bien aunque sea precisamente en esa libertad en la que se basan sus detractores para ponerlo a caldo.


En general me parece un juego muy bueno. A mí me ha gustado bastante porque considero que han sabido aprovechar el medio del videojuego para contar esa historia sin forzarla, cogiendo las características propias del mismo y dando una experiencia profunda y muy bonita. Es una pena que haya jugado a To the moon antes, porque no es tan intensa como esa, pero aun así merece la pena. Eso sí, lo repito para que no se cabree la gente: hay que saber en qué te estás metiendo. Esto no es un juego al uso, es más bien un relato, una pequeña historia que te transmite un sentimiento, nada más, 3 horas y listo. No busques más que eso y ni siquiera esperes que te lo muestre, sino que debes querer investigar, debes estar dispuesto a meterte hasta el fondo y leer todo lo que se te cruce por medio. Si es así te aseguro que lo disfrutarás como el que más, ya que es único en este sentido.


De nuevo, no seas idiota, no midas todo por el mismo rasero. Me da tantísima pena la gente que ha puesto esas notas en Steam. Chicos, creced y comprended que el videojuego ya es muchísimo más que adrenalina, matar y subir de nivel, que hay y debe haber otro tipo de ofertas al igual que en la literatura hay libros simples y complejos, historias infinitas y pequeños relatos, y que es responsabilidad del lector abrir el libro que desea leer. La culpa por tanto de que lo comprarais esperando acción y luego os llevarais la decepción es vuestra, no del juego. No seáis trolls, madurad y permitid que la industria siga su camino, un camino para todos, no solo para los de siempre haciendo lo de siempre. Yo por mi parte lo recomiendo.

Puntuación: 6.5

miércoles, 29 de enero de 2014

Fue bonito mientras duró

En los buenos tiempos ella le había agradecido la templanza de su carácter, la serena estabilidad de la que ella carecía y que de tanta yuda le había sido para salir del pozo en el que se encontraba cuando se conocieron. <<Tú me mantienes firme -le había dicho-, tú eres mi cimiento en la tierra>>.
Ahora esa tranquilidad, esa fortaleza que ella antes tanto valoraba, se habían vuelto contra él: ya no quería la casa que él le había entregado, ni la vida en paz que él había urdido para ella, para defenderla, según ella misma decía, de lo peor de su alma. Ahora volvía a las comparaciones con películas y a las citas literarias, quería asomarse al abismo, como si supiera lo que quería decir de verdad esa palabra, como si no hubiera contado siempre con la protección última del dinero de su familia, con la solidez de su clase.


En ausencia de Blanca, capítulo 9, Antonio Muñoz Molina


martes, 28 de enero de 2014

Trine (PC) -Análisis-

Uno de los juegos medio indies que más pegó hace unos años y cuyo éxito dió lugar a una segunda parte inesperada. Uno de los recurrentes de las ofertas de Steam, fijo de bundles, ofertas estacionales, semanales, puntuales y, en fin, que si no lo has jugado es porque no has querido. Hoy hablaré del archiconocido Trine (sí sí, la primera parte, vale ya sé que analizo juegos ya pasadísimos de fecha pero bueno, ese soy yo, si no te gusta vete a meristation).


Trine nos pone en la piel de un mago, un ladrón y un guerrero, cada uno con habilidades especiales, que deben colaborar para derrotar al malo malísimo de turno. Si jugaste al Vikings sabrás qué tipo de juego es este, de hecho verás que tiene todo lo bueno del mismo pero con los vicios de la generación actual, pero no nos adelantemos. Como decía, un personaje no tiene capacidades ofensivas pero puede crear objetos de la nada, creando pasarelas y plataformas; otro dispara a distancia y además puede clavarse y balancearse cual tarzán por el escenario; el último es una fiera del cuerpo a cuerpo, invulnerable en su posición de defensa. Con todos estos elementos se nos presenta una serie de niveles, unos 15, con multitud de retos y puzzles a superar combinando las habilidades, además de buscar coleccionables y tesoros. Con la experiencia se sube de nivel, se mejoran las habilidades y se consiguen objetos que añaden aún más propiedades a nuestros personajes. Nada realmente especial pero se nota, levemente pero se nota. Eso sí, la progresión de personajes no es lo importante así que no se lo tengáis en cuenta.


Lo realmente importante es el espectáculo gráfico. Tanto que incluso hablo de él antes que de la propia jugabilidad. El juego es extraordinariamente preciosista, con escenarios imaginativos, coloridos, hermosos, con una atmósfera de fantasía especial. Con un scroll lateral y muy limitado en vertical; es encomiable el trabajo que han hecho. Yo lo compré por esta razón y la verdad que no desmereció en absoluto. Y no me malinterpretéis, no es un apartado gráfico ultra realista con millones de polígonos ni un 2D hiper-elaborado. Es una mezcla con su estilo y su belleza. Googlear unas fotos y me daréis la razón. La música, por su parte, está bastante bien y acompaña sin problemas, pero el problema viene con el control. Con teclado no está bien conseguido y hay veces, sobre todo con el balanceo del ladrón, que no podremos calcular bien. Y si cambias a pad entonces peor porque se han montado un pifostio con los sticks y los botones que madre mía, hay que hacer un master. Yo cambié a pad y tuve que volver al teclado. Una lástima.


La jugabilidad en sí tiene, como decía antes, muy buenas ideas pero lastradas por el signo de los tiempos. Me refiero clarísimamente a la dificultad. No puedes perder, así de claro, los checkpoints son constantes y absurdos hasta el punto de que si tienes que matar a 4 enemigos y matas 3, al renacer solo queda uno. Todo se convierte en un paseo cuya única dificultad consiste en encontrar todos los coleccionables (cosa tampoco realmente complicada). ¿Y los puzzles? Pues los puzzles tienen la incomprensible precondición de que debes de poder resolverlo con todos los personajes, con lo que se pierde el 80% de la gracia. Da igual que tus personajes mueran, sólo notarás que es un poco más difícil si no tienes al tio óptimo para el trabajo pero podrás pasarlo igualmente y eso, en un juego que se vende como colaborativo, es mortal. Lo siento muchísimo pero se carga el juego completamente y hace que al final juegues el 90% del tiempo con tu personajes favorito (ladrón básicamente). Mal, muy mal.


El juego en general parte de una buena premisa, que a muchos nos lo vendió como un remember de aquel vikings tan glorioso pero con gráficos actuales; pero que se desinfla al comprender que el “no morir, no fracasar” de nuestra era también se ha incorporado al mismo. A mi no me terminó nunca de enganchar y tras hacer las primeras misiones lo dejé aparcado durante meses con una pereza brutal para continuarlo hasta que comencé la campaña de recogida de basura de estas navidades (o sea, terminar toda la morralla de Steam que tengo a medias y limpiar el escritorio del PC). Luego, una vez que me puse en serio no se me hizo tan pesado, pero el daño ya estaba hecho. Una oportunidad perdida...veremos la segunda parte.


Puntuación: 4


jueves, 23 de enero de 2014

La gran traición

Cualquier amigo encontraría disparatadas sus sospechas: pero también se daba cuenta ahora de que en los años que llevaba con Blanca había perdido a sus amigos, que a Blanca le parecían habitualmente pesados o vulgares, y a los que él, con sumisión cobarde, no había tenido el coraje de conservar, igual que no había conservado ni sus costumbres ni sus gustos personales, todo por fingirse quien no era, por estar a la altura de una mujer que no podría querer, aunque lo hubiese intentado con cierta convicción alguna vez.


En ausencia de Blanca, capítulo 9. Antonio Muñoz Molina


miércoles, 22 de enero de 2014

Ys: the oath of Felghana (PC) -Análisis-

La saga Ys es una de esas sagas que no acaban de ser muy conocidas fuera de Japón y que aportan un tipo de jugabilidad concreta y distintiva. La wiki dice que hay una siete entregas y la verdad que yo no conocía ninguna hasta que escuché un comentario de maese Saeba en un programa de Game Over. Con fama de jugón clásico, vamos a ver qué ofrece la versión remozada que aparece en Steam.
 

Ys es un action RPG frenético. Al contrario que en alternativas más técnicas como Dark Souls, Ys nos pone en la piel de un personaje rápido, ágil, que debe ir avanzando sorteando obstáculos y eliminando enemigos con habilidad y rapidez. Posee además subidas de nivel y mejoras en armas que ayudan a mejorar el personaje aunque no son excesivamente profundas. Al final todo se reduce a conocer al enemigo y ser rápido de reflejos, con lo que la sensación global de dinamismo está muy bien conseguida. Además se acentúa con el hecho de que hay un reloj visible todo el tiempo ya que cada playthrough es un time attack...aunque tardes horas. Mención especial a los enemigos, puros enfrentamientos old school con varias iteraciones de diferentes mecánicas que te obligarán a memorizar los movimientos y sabértelos al dedillo para poder superarlos. Toda una delicia.


A nivel gráfico está bastante cuco, con unos gráficos resultones, simpáticos, con el aroma antiguo de los 16 bits pero actualizado. Lo mejor que tienen es que no decae el framerate en ningún momento, algo absolutamente vital para toda la experiencia. No sobresale especialmente aunque sí que lo hace la música: es una maravilla. Melodías rápidas, potentes, cañeras y que te producen subidones cada vez que las escuchas. No hay nada que le sienta mejor a un juego de estar características que melodías así, que te hacen tararear mientras avanzas a toda velocidad machacando enemigos. Impresionante.


En términos generales es un juego dinámico, fresco, que te gustará y te entretendrá si disfrutas de cosas ligeras y orientadas a la acción. La historia no importa, aunque está, y las mejoras de los personajes tampoco, aunque también están ahí. Lo que importa es querer descargar algo de adrenalina, de querer jugarlo rápido y con el reto de enemigos finales complicados y que supongan un reto. Y ahí está el problema, al menos para mí. No me preguntéis porqué, pero lo disfruté a trompicones según me apetecía esta experiencia. De hecho lo dejé en el enemigo final casi un año hasta que ya me puse estas navidades. Al igual que ya dije con Heavenly Sword, cuando un juego te permite dejarlo en el enemigo final es que algo no ha terminado de cuajar. Hay que ser justos y reconocer que esta vez el problema está más en la disposición del jugador que no en el juego, pero la limitación está ahí anyway.


Resumiendo, un buen juego para cuando te apetezca machacar botones sin demasiadas complicaciones más allá de los reflejos. Yo lo probé en fácil y seguro que en niveles superiores es un reto mayúsculo, no es extraño que tenga una pequeñas legión de fieles seguidores en todo el mundo enganchados a lo que te ofrece. Es de lo mejor en su segmento, pero a mí me atrae solo a ratos. Es lo que tiene la pluralidad.


Puntuación: 5


martes, 21 de enero de 2014

¿Mereció la pena?

En los peores días, en sus más negras diatribas contra sí mismo, en tantas noches de no dormir y de estar tendido en la oscuridad junto a la lejanía inviolable de Blanca, a Mario le dio por lacerarse con el pensamiento de que tendría que haberse casado con la otra, con Juli, que tendría que haber acudido a aquella cita que ella le propuso cuando se encontraron en el banco; se acusó de insensata soberbia, de vanidad masculina, de ambición, de haber aspirado a lo que no le correspondía, se imaginó abandonando fríamente a Blanca y yendo en busca de Juli, calculó que si no hubiera roto con ella ahora tendría ya uno o dos hijos …
En ausencia de Blanca,capítulo 7. Antonio Muñoz Molina